Quizá sería mejor que hubiera dos palabras distintas para referirse a la bebida y a la golosina. Pero, en aras de verdadera precisión, habría que añadir otra palabra para distinguir al que se toma, o tomaba, en Tabasco, de la bebida globalizada que poco tiene que ver con las tazas de chocolate de mi no tan lejana infancia.
Creo que en la casa de mis papás rara vez se usaba el molinillo, aunque en casa de mi abuelita sí. Pero no es eso lo que extraño, sino el sabor del chocolate de Comalcalco con canela y almendras que, por supuesto, se batía con pura agua. Mi mamá a veces añadía la mitad de leche, pero para mi gusto, cuando el chocolate era de buena calidad, la leche sólo le quitaba vigor. Siempre me ha encantado el chocolate bien oscuro y bien espeso, a condición de que el espesor lo proporcione el propio cacao. La leche espumada sólo me gusta en el capuchino.
He visitado varias veces haciendas cacaoteras de Comalcalco. Los dueños son amabilísimos y me encanta ver su pedazo de selva domesticada, pero lamento que hayan tenido que adaptarse a las exigencias del mercado. Según me han contado ellos mismos, las marcas internacionales de golosinas usan el cacao tabasqueño en pequeñas cantidades, para mejorar el sabor del mucho más barato cacao africano en el que se basan casi todas las golosinas de las trasnacionales.
No tengo nada contra los chocolates como golosina. Tampoco, necesariamente, contra la globalización, pero considero que la industria alimentaria globalizada es, en términos generales, perversa. (Sí, la palabra es fuerte. No, no creo que esté exagerando, así que no me retracto. Quizá algún día escriba acerca de por qué pienso eso).
Más aún: sí me gustan las golosinas de chocolate y hay muchas no hechas en Tabasco que me parecen muy buenas. De hecho, prefiero el chocolate tabasqueño para beber. Y prefiero beberlo de la manera con la que crecí, pues el producto es distinto al que se hace para prepararse con leche. Este último siempre es demasiado dulce, así que requiere mucha menos cantidad de chocolate. Algunas versiones del chocolate hecho para prepararse con leche me parecen muy ricas y ciertamente no me interesa imponer mi versión preferida de chocolate a la taza al resto del mundo.
Sólo lamento, y mucho, que en el propio Tabasco sea cada vez más difícil encontrar barras de chocolate de Comalcalco, con canela y almendra molida. Por supuesto que es más caro que el chocolate comercial. Me temo, además, que sus cualidades se diluyen, literalmente, al mezclarlo con leche, así que difícilmente tendría mercado fuera de Tabasco.
Los tabasqueños estamos, en mi opinión, especialmente ávidos de darle la bienvenida a lo que viene de fuera. No sé si esta actitud sea producto de largos siglos de aislamiento, en los que las novedades llegaban a cuentagotas y nos sentíamos permanentemente desactualizados. Me parece bien que sigamos abiertos al exterior, pero no veo la razón para despreciar las cosas bien hechas en la tierra.
viernes, 2 de enero de 2009
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yo me traje un bloque de chocolate 100% (BRONDO) para hacerlo con lechita y la verdad es que me gusta mucho sobre todo cuando tiene espumita. El problema es que subio excesivamente mis estandares porque los "perversos" de Cadbury tienen un polvillo color chocolate que no sabe a nada. Mi problema es que ni el mayordomo y mucho menos el abuelita pueden saciar mi paladar. Me recordaste que aunque me gusta el espumoso con leche, definitivamente no hay nada como el que se hace en las calles de Puebla y Cholula con agua y que se extrana
ResponderEliminarLos muchos sabores de la nostalgia, Bertiux....¿en Veracruz lo toman con agua? Mi mamá, inocentemente, empezó hace poco a preparar el abuelita con agua y pues nada que ver, es 100% azúcar....espero que te consuele el excelente té que ahora tienes :)
ResponderEliminarEn veracruz.... fijate que no tengo mucha experiencia del chocolate en Veracruz mas que en Mole.
ResponderEliminarDefinitivamente ese sabor a chocolate de Comalcalco no hay como igualarlo, porque además de ser exquisito (me choca el sabor a azucar con leche del chocolate comercial) trae consigo muchos recuerdos. Por cierto cuando en el DF llegué a comentar lo del chocolate con agua... que tal la cara que me pusieron.. pero no saben de lo que se pierden.
ResponderEliminarque padre, me parece que el chocolate de tabasco si es mejor, una vez compré una barra en el parque museo la venta, estaba delicioso para mi gusto, pero para el de todos los demas, era demasiado fuerte.
ResponderEliminaryo creo que si tabasco no exporta grandes cantidades de chocolate a otros paises es por la falta de tecnologia, tecnologia que facilitaria su refinacion, de esa manera nos pondramos a la altura de muchos paises como francia, creo que alemania, etc. que abarcan el mercado de los chocolates finos, de hecho hace poco escuche en la radio, que cardenas estaba regalando semillas de cacao transgenicas( geneticamente mejoradas), para que aguantaran las nuevas condiciones climaticas, yo creo que ese es el problema falta de tecnologia.
bueno ya dando mi opinion, me parecio muy interesante, esta genial y ojala se venda chocolate marca tabasco en el mundo, y hasta luego, te seguire visitando XD.
Mira este articulo a proposito del cacao y los chocolates http://caliber.ucpress.net/doi/abs/10.1525/msem.2009.25.1.1
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